Una breve historia sobre candiles y candelabros

A lo largo de los siglos, el candil, candelabro o la “lámpara de araña” por su traducción literal, se ha ganado la reputación de uno de los objetos decorativos más populares. Desde sus inicios, fue un símbolo de triunfo y posición social. El nombre en sí mismo era sinónimo de lujo, poder y clase.

La palabra “candelabro” proviene de la palabra francesa “chandelle” que significa vela. Los primeros candelabros eran de diseño simple: dos vigas de madera formando una cruz, con púas en el extremo para retener velas hechas de grasa animal.

Fue a expensas de velas de buena calidad que hicieron de los candelabros artículos de lujo exclusivos desde su concepción. Fueron utilizados por primera vez en Europa a finales del siglo IX por la Iglesia y poco después en castillos y palacios reales.

Ilustración de un candelabro medieval

Los diseños y materiales utilizados fueron mejorando y volviendose mas complicado con el paso del tiempo. En el siglo XV, los complejos candelabros bañados en oro se habían convertido en un elemento esencial en las residencias de la nobleza adinerada.

Los candelabros aparecieron por primera vez en los hogares de las clases trabajadoras durante los siglos XVI y XVII. Aunque en estos hogares usaban madera, hierro forjado o estaño para fabricarlos.
Los candelabros aún más caros y elaborados con cristal de roca, una forma transparente de cuarzo, se crearon durante este período, productos que solo unos pocos podían pagar. Además, apareció el primer candelabro de cristal, colgado de una estructura de metal plateado dorado.

Un candelabro antiguo con velas en la sinagoga portuguesa de Ámsterdam

En el siglo XVIII, continuó la evolución del candelabro. El avance en la fabricación de vidrio significó que el cristal o vidrio de plomo se produjera de forma relativamente barata, esto llevó a la expansión de la población de candelabros.
El cristal de plomo era más brillante y transparente.
Impresionantes candelabros de cristal con formas magníficas comenzaron a aparecer anunciando la edad de oro del candelabro. Este es el período en el que el innovador Daniel Swarovski comenzó a producir piedras talladas para candelabros de cristal ornamentados. Si Swarovski, la marca de cristales más famosa del mundo.

En el Siglo 19, la gente comenzo a utilizar Gas para generar luz artificial en lugar de Candles (Velas) pero el nombre Chandelier se mantuvo.
Después, con la llegada de la luz eléctrica, el número de focos y formas del candelabro se volvió infinito.

Los candelabros el día de hoy, siguen siendo tan populares como lo fueron hace siglos. Sin embargo, se han vuelto más asequibles para el público en general y se pueden encontrar en una gran variedad de hogares y en diferentes estilos. Esta forma de iluminación ha sobrevivido al paso del tiempo y hoy dan el toque perfecto a cada hogar.

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